Digno de la Sala Picasso de la Casa de España de Nueva York, en 1984, Carlos Ibarra expuso allí sus sueños, convertidos en realidad precisa y armoniosa, y sus figuras, vestigios de una arqueología erguida entre cielo y tierra.
Nacido en Escocia el año 1953, el artista obtuvo su formación profesional en Bellas Artes y sus obras están en numerosas colecciones públicas y privadas.